Cómo usan Lina los progenitores

Pequeños momentos cotidianos donde tener un espacio compartido marca la diferencia. Estas son las situaciones para las que está hecha Lina.

Información del niño

La alergia que el otro hogar no conocía

A un niño le diagnostican una nueva alergia alimentaria en una visita al médico. La información tiene que llegar al otro hogar antes del próximo intercambio.

Con Lina: el progenitor actualiza una vez la información médica del niño. El otro progenitor la ve al instante, sin necesidad de un mensaje o una llamada aparte.

Listas de equipamiento

El chubasquero que siempre está en la casa equivocada

Un niño llega al colegio sin ropa de lluvia porque nadie estaba seguro de en qué hogar estaba. Cosas pequeñas como esta generan fricción innecesaria.

Con Lina: las listas de equipamiento compartidas muestran qué hay en cada hogar. La lista se mantiene actualizada, así que el chubasquero acompaña al niño.

Hilos

El evento del colegio enterrado en una cadena de mensajes

El colegio envía información sobre una reunión de padres. Un progenitor la reenvía por mensaje, pero los detalles se pierden entre mensajes prácticos sobre la recogida y la cena.

Con Lina: un hilo dedicado al colegio mantiene todo junto. Los detalles son fáciles de encontrar sin tener que desplazarse por mensajes que no vienen al caso.

Álbum compartido

El primer paseo en bici que casi te pierdes

Un niño aprende a montar en bici en un hogar. El otro progenitor se entera días después y nunca ve el momento.

Con Lina: las fotos van al álbum compartido. Los momentos se comparten automáticamente, independientemente de en qué hogar esté el niño.

Calendario de cuidado

El lío de intercambio en una semana de vacaciones

Las semanas de vacaciones cambian el calendario habitual. Cada progenitor recuerda una versión distinta del plan, y el niño acaba en medio.

Con Lina: el calendario de cuidado muestra a ambos progenitores la misma visión. Los cambios se ven al instante, así que hay una sola versión de la verdad.

Contactos

El número del dentista que nadie encontraba

Un niño tiene dolor de muelas en un hogar. El progenitor necesita llamar al dentista pero no tiene el número: estaba guardado en el teléfono del otro progenitor.

Con Lina: los contactos compartidos hacen que ambos progenitores tengan siempre disponibles los números del dentista, el médico y el colegio.

No son problemas dramáticos. Son los momentos tranquilos del día a día donde una visión compartida ahorra tiempo, reduce el estrés y mantiene el foco en el niño.

Una línea segura entre dos progenitores.

Todo lo que ambos progenitores necesitan saber, en un solo lugar. Descarga Lina para empezar.